Intento de tornaviaje de la Trinidad

Por qué la Trinidad y la Victoria se separan

La nao Trinidad, capitana de la expedición, zarpó inicialmente de las Molucas bajo el mando de Gonzalo Gómez de Espinosa el 18 de diciembre de 1521 junto con la Victoria de Elcano. Sin embargo, nada más salir de Tidore empezó a hacer agua y, pese a la ayuda de buzos moluqueños, no tuvieron más remedio que descargarla por completo para averiguar dónde estaba la avería. Una vez fue localizada, se comprobó que la nave necesitaba de reparaciones importantes en el casco.

Detalle del mapamundi del cosmógrafo jefe de la Casa de Contratación de Sevilla, Diego Ribero, del año 1529. En él vemos la nao Trinidad en el Pacífico Norte, y bajo de ella escrito "vuelvo a Maluco". El texto de arriba dice así: "Esta es la nao trinidad que queriendo venir a la mar del Sur subió hasta 42 grados por hallar tiempos contrarios y de allí se volvió a Maluco otra vez por que hacía ya 6 meses que andaba a la mar y hacía agua y le faltaron mantenimientos."
Ribero pudo conocer en Sevilla al capitán Gonzalo Gómez de Espinosa tras la vuelta de éste a España, y  tener noticia de primera mano de su odisea.

Se dieron cuenta de que iban a necesitar varios meses para conseguir poder zarpar de nuevo, y esto era un doble problema. Por un lado, los nativos hablaban de que ese era el momento en que debían zarpar hacia el Oeste por contar con vientos favorables, pero además, el portugués Pedro Alfonso de Lorosa, apareció por allí durante esos días y dio el aviso de que en cualquier momento podrían llegar los suyos, que sin duda tratarían por la fuerza de impedir el éxito de los españoles.

Ante esta situación, la Victoria zarpará, iniciando su camino de vuelta a España y quedando en Tidore la nao Trinidad y 59 ó 60 hombres. Leamos a los propios protagonistas que estuvieron allí lo que nos cuentan de este momento:

  • Queriéndonos partyr de las yslas de Maluco a la vuelta de España, descobrió una agua muy grande una de las dos naos de manera que no se podía remediar sin ser descargada, e pasado el tienpo de [que] las naos navegaba[n] para Jaba e Malaca, determinamos de morir o con grande honra a serviçio de tu alta magestad, por haserla sabidora del dicho descobrimiento, con una sola nao partyr estando tal de bromas como Dios quería. Carta de Juan Sebastián del Cano al Rey, fecha en Sanlúcar de Barrameda el 6 de septiembre de 1522.

  • Y resolvimos mandar adelante a la nave Victoria, para que no perdiese tiempo y llevase las nuevas al Rey mi señor, y nosotros quedamos aquí, donde, espero en Dios, haber alistado la nave dentro de cincuenta días y venir por el Darién, donde Andrés Niño hizo las naves, y de allí por tierra firme para dar las nuevas al Rey mi señor. Carta de Juan Bautista de Punzorol a un personaje que no se nombra. Tidore, 21 de diciembre de 1521.

 

  • Después que la nao Victoria partió de Maluco, nos fue necesario de quedar con la otra nao. Con mucho trabajo y mucho peligro la corregimos, y estuvimos en corregilla y en cargalla de clavo cuatro meses en la isla de TIdori. Carta de Gonzalo Gómez de Espinosa al Rey, fecha en Cochín a 12 de enero de 1525.

  • Estando para partir estas naos, la capitana descubrió una agua que fue menester para aderezarla tornarla a descargar, y porque no se perdiese tanto tiempo acordaron que se partiese la otra nao, y así se hizo. Relación de Ginés de Mafra, piloto de la nao Trinidad.

  • El rey [de Tidore] pareció que se afectaba vivamente con este contratiempo, hasta el punto que se ofreció él mismo para ir a España y relatar al rey lo que nos sucedía; pero le respondimos que, teniendo dos navíos, podríamos hacer el viaje con la victoria sola, que no tardaría en partir aprovechando los vientos de levante que empezaban a soplar; durante este tiempo carenarían la Trinidad, que podría aprovechar los vientos de poniente para ir a Darién, al otro lado del mar, en la tierra de Yucatán. [...] Hubo algunos que prefirieron quedarse en las islas Maluco mejor que volver a España, ya por temor de que el navío no resistiera tan largo viaje, ya porque el recuerdo de lo que sufrieron antes de llegar a las Maluco les ametrentase, pensando que morirían de hambre en medio del Océano. [...] El sábado, 21 del mes [de diciembre] día de Santo Tomás, el rey nos trajo dos pilotos, que pagamos por anticipado, para que nos condujeran fuera de las islas. Nos dijeron que el tiempo era excelente para el viaje y que debíamos partir cuanto antes; pero tuvimos que esperar a que nos trajesen las cartas que nuestros compañeros que se quedaban en las Maluco mandaban a España, y no pudimos levar anclas hasta el mediodía. Entonces, los barcos se despidieron con una descarga recíproca de artillería; los nuestros nos siguieron en su chalupa tan lejos como pudieron, y nos separamos, al fin, llorando. Relación de Pigafetta.

Vista en Google Earth del derrotero que con bastante probabilidad siguió la Trinidad en su intento de tornaviaje desde las Islas Molucas hasta el Darién, en el actual Panamá (línea blanca).

Lo cierto es que todos estaban en una situación muy comprometida porque lo que la Victoria pretendía hacer no era una opción claramente mejor que atravesar el Pacífico. Se iban a adentrar en la demarcación portuguesa, y para evitar ser apresados tratarían de alejarse de la costa africana en todo momento hasta llegar a España. Como planteamiento, qué duda cabe de que resulta más que audaz, casi inverosímil. Su única ventaja era que en caso de tener éxito serían los primeros en haber dado la vuelta al mundo, y eso ilusionaba a Elcano y muchos otros que le acompañaron (ver Elcano y la ilusión). Así, por ejemplo, Pigafetta elige ir con Elcano en vez de quedarse con Espinosa. Lo hizo sin duda por dar la vuelta al mundo, no por afinidad con Elcano, al que ni siquiera nombra en su extensa relación del viaje.

 

La Trinidad tardará cuatro largos meses en estar reparada, pertrechada y cargada de clavo, aunque esta vez no tanto como en la primera ocasión para no forzar el casco. Sin embargo, optarán por no seguir el mismo camino que Elcano hacia el Oeste, sino que intentarán cruzar de nuevo el Pacífico poniendo rumbo a la única costa americana por entonces conocida, el Darién -actual Panamá- donde Núñez de Balboa había descubierto este océano, el Mar del Sur, en 1513, tan solo 9 años antes. 

Desgraciadamente la Trinidad no conseguió su objetivo. Encontró vientos contrarios que le impedían avanzar hacia el Este, viéndose obligada a desviar su ruta muy hacia el Norte. Llegó a alcanzar la altura del paralelo 42º N siguiendo la corriente de Kuro Siwo, pero entonces sufrió un terrible temporal, de cinco días de duración, que a punto estuvo de mandar a pique la nave y la dejó muy maltrecha. Además, las muertes motivadas por el frío y la escasez de alimentos se estaban cebando ya con la tripulación, de modo que no tuvieron más remedio que dar la vuelta para volver a las Molucas de forma muy penosa pero, esta vez sí, con vientos portantes muy favorables.

 

Sin embargo, durante los siete meses que durará la travesía, los portugueses habrán vuelto a las Molucas, y allí interceptarán a la Trinidad y apresarán a los ya solo 17 supervivientes. Fue una durísima travesía, a la que siguieron más de cuatro años de cautiverio y de trabajos forzosos para los cada vez menos expedicionarios.

Muertes_Trinidad_grafico.png
Gráfico que muestra las muertes acumuladas durante la travesía que hizo la nao Trinidad intentando cruzar el Pacífico, y dando la vuelta de nuevo hasta las Molucas. Es evidente que cuando zarparon iban sanos y bien pertrechados, pero a partir de la tormenta que sufren el ritmo de muertes es terrorífico.

 

Metodología seguida para la determinación del derrotero del intento de tornaviaje de la Trinidad.

Para determinar cuál fue el derrotero seguido por la Trinidad no lo tenemos tan fácil como con el caso de la ruta del viaje alrededor del mundo, porque no se ha conservado el diario con las lecturas del sol. Los portugueses requisaron toda la información que portaba la Trinidad, incluyendo el propio derrotero y quién sabe si incluso el diario que habría dejado Magallanes. Era una documentación demasiado importante, que hoy llamaríamos secreto de estado. Así, las referencias que nos han llegado corresponden a los textos de tres de los cuatro tripulantes que consiguieron volver a España -hubo un quinto, el lombardero Hans Vargue, que murió en Lisboa antes de ser liberado-, es decir, el capitán Gonzalo Gómez de Espinosa, el piloto Ginés de Mafra y el genovés León Pancaldo. El marinero Juan Martínez "El Sordo" fue el cuarto tripulante que volvió, haciéndolo por su cuenta al parecer ganándose el favor de los portugueses. Los textos de referencia son:

  • Carta de Gonzalo Gómez de Espinosa al Rey, fecha en Cochin a 12 de enero de 1525, dándole cuenta del viaje que hizo desde que salió de Tidori hasta su llegada allí después de siete meses. Archivo de Indias en Sevilla, 145-7-7. Publicada por José Toribio Medina, 1920.

  • Declaraciones que dieron en Valladolid Gonzalo Gómez de Espinosa, Ginés de Mafra y León Pancaldo, sobre los acontecimientos de la nao Trinidad en las Malucas. (Arch. de Indias en Sevilla, leg. i.°, papeles del Maluco de 1519 a 1547).

  • Roteiro, diario o itinerario escrito por un piloto genovés. Se conservan tres copias del manuscrito: en la Biblioteca Nacional de París, en el convento de San Francisco de Lisboa, y en la Real Academia de la Historia de Madrid.

  • Relación de Ginés de Mafra. Tomada del manuscrito  Res. 18 de la Biblioteca Nacional de Madrid (núm. 862 del Catálogo de Manuscritos sobre América, de Paz).

  • Relación de la gente que murió en la nao Trinidad, de que era capitán Gonzalo Gómez de Espinosa, en el año 1522. Archivo de Indias. Publicada por José Toribio Medina, 1920.

A través de ellos nos hemos puesto a investigar con el fin de hallar la ruta seguida. Sin embargo, encontramos dificultades porque los documentos en general son imprecisos, y en algunos casos la información dada no es coherente entre sí. Además, se utilizan topónimos que en general nada tienen que ver con los actuales. Por otro lado, resultaría increíble que los supervivientes pudieran conservar algún documento escrito durante el viaje, es decir, que los que nos han llegado fueron escritos de memoria.

Los datos clave del viaje quedan resumidos así según las fuentes, y con ellos vamos a empezar a desentrañar el puzzle:

 

DATO Nº1: Inicio del viaje

El Roteiro y la carta de Espinosa nos dan la fecha de salida desde Tidore: el 6 de abril de 1522. No hay duda en ello.

 

A continuación, es en el Roteiro donde encontramos una descripción bastante detallada de las derrotas mantenidas alrededor de la isla Halmahera, la más grande del archipiélago de las Molucas, y a la que llama Betachina, hasta su llegada al puerto de Quimor, donde se detienen "8 ó 9 días". Describe con sorprendente exactitud el camino seguido hasta alcanzar una isla frente a Betachina, la isla que llama Doyz, en principio fácilmente identificable puesto que hoy se llama Doi: "Navegaron después a lo largo de la isla de Betachina al Nornoreste diez u once leguas, y después gobernaron cosa de veinte leguas al Nordeste, y así llegaron a una isla llamada Doyz."

 

Sin embargo, nos despista su latitud puesto que Doi está en 2º20'N mientras que dice "está en tres grados y medio". Evidentemente lo debemos tener como un error puesto que la descripción anterior del camino seguido es realmente buena, y sería inconsistente con haber alcanzado esa latitud.

Además, prosigue el relato nuevamente con detalle: "De aquí (de Doiz) navegaron al Este tres o cuatro leguas, avistando dos islas, una grande llamada Chaol, y otra pequeña, Pyliam, pasando por entre la mayor y Batechina (la llama indistintamente Batechina y Betechina) que quedaba de la banda de estribor." Nos está describiendo exactamente el paso hacia el Este desde el extremo Norte de la isla de Halmahera. Y añade: "Llegaron a un cabo, a que pusieron nombre de cabo de Ramos, porque lo avistaron en la víspera de Ramos. Este cabo está en dos grados y medio." En realidad el cabo del extremo Norte de Halmahera se encuentra a 2º11', y no hay ningún otro a mayor latitud. Esta vez sí, fue una buena aproximación para estar hecha con un cuadrante del siglo XVI. 

 

Hasta aquí hemos llegado con un grado de incertidumbre muy bajo. Sin embargo empieza a enrevesarse el asunto, porque desde este punto dice que se dirigen al Sur, a un puerto llamado Quimor que está en un grado y cuarto, donde se abastecen de víveres y permanecen "ocho o nueve días". Si a un grado y cuarto le damos cierto margen posible de error, este puerto puede estar en muchos sitios distintos. No obstante, encontramos que en ese entorno actualmente existe una ciudad grande llamada Tobelo que de hecho es la capital de la isla, y que debemos considerar como candidata a que corresponda con Quimor. Así que atendemos cómo prosigue el texto del Roteiro:

 

"Partieron de este puerto a los veinte de abril, y gobernando al Este diecisiete leguas, salieron por el canal de la isla de Batechina y la de Charam, y tan luego como estuvimos fuera, vieron que la dicha isla de Charam corría al Sudeste más o menos dieciocho o veinte leguas y que estaban fuera de camino, porque el verdadero era al Oeste y cuarta del Nordeste, por lo cual, siguiendo este rumbo, navegaron varios días, hallando siempre el viento muy favorable."

De este párrafo podemos concluir que si tras salir de Quimor navegaron 17 leguas al Este, es porque esta población no se encontraba dentro del canal que podemos observar en el mapa más al Sur, ya que pasa salir del canal les habría sido necesario navegar al N-NO.

De todos modos, al tratar de profundizar sobre la posible localización de Quimor, sobre la que ni Mafra ni Espinosa hablan, encontramos un texto que nos aporta una importante pista. Se trata del Derrotero de la Expedición de Loaysa al Maluco, la siguiente expedición que el Emperador envió allí, y en la que por cierto falleció Elcano. En él leemos que la única nao superviviente a esas estas alturas, llamada Santa María de la Victoria recaló en la costa Este de la isla de Batechina (que ellos llamaban de Gilolo) y localizaron allí una ciudad importante llamada Zamafo. Dan su latitud en un grado y un tercio, que es exactamente la de la ciudad de Tobelo, y además describen la que delante de ella hay multitud de pequeñas islas, tal como podemos ver frente a Tobelo. 

En conclusión, y espero no desesperar a nadie, Quimor y Zamafo con toda probabilidad son diferentes topónimos para una misma ciudad importante de la costa Este de la isla de Halmahera, también llamada entonces como de Batechina o de Gilolo, que corresponde con la actual ciudad de Tobelo.

En Quimor permanecieron "...ocho o nueve días, y allí tomaron puercos y cabras y gallinas y cocos y hava -una bebida local-. Partieron de este puerto a veinte de abril". Por fin nuestros navegantes dejan atrás las Molucas y entran en mar abierto.

DATOS Nº 2, 3  y 4: Las islas que visitaron

 

DATO Nº 2: Dos islotes del archipiélago de Sonsorol

El Roteiro nos sigue contando así: "Y a los tres de mayo encontraron dos islas pequeñas, que podrían estar en cinco grados." Se trata de una cita muy vaga, que nos obliga a explorar con mucho detenimiento toda esta zona del océano para localizar todos los islotes posibles. Por suerte, tras realizar esta labor no tenemos dudas: estas dos islas pequeñas las encontramos al SE de Palaos, en el pequeño archipiélago de Sonsorol. Son las únicas dos islas que encontramos juntas en una amplísima región, y además su latitud coincide con la que tenemos de referencia puesto que están en 5º20' N.

De ello podemos también concluir que desde las Molucas hasta aquí siguieron rumbo al Nordeste, es decir, ya empezaron a sufrir vientos contrarios y a tener que desviarse del camino más recto hacia Panamá.

Los dos pequeños islotes del archipiélago de Sonsorol que encontró la Trinidad el 3 de mayo de 1522 en 5º20'N, al SE de la isla de Palaos.

Para este trabajo ha resultado fundamental realizar un rastreo inicial de todas las islas existentes en el Pacífico en el entorno de las Islas Marianas. Solo así podremos saber con cuánta certeza estamos acertando o no a la hora de establecer cuáles fueron las islas visitadas en función de la información contenida en las fuentes.

DATO Nº3: Identificación de la isla de Cyco.

Prosiguiendo con el viaje descrito en el Roteiro, el siguiente punto de referencia consiste en la isla que llaman de Cyco, "que está en diecinueve grados, a la cual llegaron el once de julio." Es decir que en cinco semanas han pasado de la latitud 5ºN a la 19ºN. Sin duda siguen con vientos que les impiden avanzar al Este. En esa latitud encontramos tres islas posibles, las más septentrionales del archipiélago de las Marianas.

¿Cuál de estos islotes corresponde a la que llamaron Isla de Cyco, en la que recaló la Trinidad? Según esta investigación, fue el Farallón de Pájaros, mientras que en los islotes de Maug fue donde huyó el célebre Gonzalo de Vigo, que pasó a vivir con los indígenas hasta que le encontró la Expedición de Loaysa.

El Farallón de Pájaros es la más al Norte de las tres islas y se encuentra en una latitud de 20º32'. La del medio resulta ser a su vez un grupo de tres pequeñas islas con forma de cráter, en 20º justos, y la isla más al sur es la llamada Asunción, que encontramos en 19º41'. En principio la que más se aproxima a los 19º que nos da el Roteiro es ésta última, la Isla Asunción, pero si seguimos leyendo encontramos una clave que nos indica que no es así.

Resulta que en la isla de Cyco "llevaron a un hombre que tomaron consigo.". El viaje proseguirá, pero cuando mucho más adelante toman la decisión de dar la vuelta a las Molucas tratarán de volver a esta isla. Y aquí prosigue el relato del Roteiro: "... y el hombre que llevaban que antes habían tomado en la dicha isla, les indicó que pasasen más adelante, que encontrarían tres islas donde tendrían buen puerto." Conclusión: avanzando desde Cyco encontrarán las tres islas de Maug. Por lo tanto, la isla de Cyco es el conocido hoy como Farallón de Pájaros. No hay dudas.

En estas tres islas de Maug el hombre que llevaban escapa. Quizás también fue aquí donde huyó Gonzalo de Vigo como veremos más adelante.

DATO Nº 4: El descubrimiento de las Islas Marianas.

Vamos ahora analizar un aspecto sobre el que no hemos hablado todavía, y es que en la carta de Espinosa al Rey encontramos un importante dato sobre la ruta seguida. Textualmente dice así: 

"Sabrá vostra Sacra Majestad cómo descobrí catorce islas, las cuales eran llenas de infinitísima gente desnuda, la cual gente era de la color de la gente de las Indias; donde, Señor, tomé lengua para saber lo que había en ellas, y por no entender la lengua, no supe lo que había en estas dichas catorce islas. Señor, están desde doce grados hasta veinte grados de la parte del norte de la línea equinoccial, por lo cual señor, partí déstas el día de San Bernabé, siguiendo el dicho mi viaje."

En primer lugar, resulta desconcertante que el Roteiro no hable de estas catorce islas. También desesperante, porque encontrar relatos escasos y sin coherencia entre sí nos puede llevar a caer en el desánimo. Pero vamos a seguir razonando, que es lo bonito de todo esto, y a ver dónde terminamos.

Las catorce islas referidas son sin ninguna duda la cadena de islas del archipiélago de las Marianas, que discurre en dirección Norte- Sur formando un amplio arco, puesto que se encuentran desde los doce grados la más al Sur -Isla de los Ladrones, o Guam- hasta los 20 -Farallón de Pájaros-. No hay otra posibilidad. Son efectivamente 14 islas principales (algunas más si añadimos islotes muy pequeños), y sobre todo, no hay otras islas en esta zona entre las latitudes 12º y 20º.

Cabe aclarar que de estas 14 islas, la ubicada más al Sur ya había sido descubierta por la expedición previamente. Era la que habían llamado Isla de Los Ladrones, hoy Guam. Había sido la primera tierra que tocaron la Trinidad, la Victoria y la Concepción viniendo desde el Estrecho de Magallanes.

Si leemos completo el texto de la carta de Espinosa al Rey, parece que el descubrimiento de estas islas lo realizaron en el camino de ida. Es solamente una impresión, porque no lo expresa claramente, pero cabe la posibilidad de que las descubrieran cuando hicieron la vuelta. De hecho, si las habían descubierto a la ida, es bien seguro que las recorrerían también a la vuelta por lógica, puesto que es más seguro navegar de isla en isla que adentrarse a mar abierto, y más aún cuando están orientadas conforme al rumbo y vientos que debían seguir en esa zona. Es decir, vamos a contemplar dos posibilidades: que las recorrieran tanto a la ida como a la vuelta, o bien solo a la vuelta.

La cadena de 14 islas del archipiélago de las Marianas, que recorrió y descubrió la Trinidad, posiblemente solo durante el viaje de retorno a las Molucas.

DATO Nº 5: La fecha de salida desde la cadena de islas de las Marianas

Dice Espinosa que abandonaron estas islas el día de San Bernabé. Se trataría entonces del 11 de junio. Hemos comprobado incluso que este santoral no ha cambiado de fecha en el tiempo, buscando en santorales antiguos. Y aquí nuestra opinión es que Espinosa confunde o bien la fecha o bien la festividad del santo, puesto que en el Roteiro veíamos que descubrían el Farallón de Pájaros (el último islote al Norte del archipiélago) el 11 de julio, y no de junio. Sería fácil confundir la fecha del santo, de julio por junio. 

Además, haber llegado allí un mes antes de lo que dice el Roteiro, habiendo recorrido la cadena de las 14 islas, parece resultar improbable si nos fijamos en la gran distancia que deberían haber cubierto entre el último punto de paso concreto del que tenemos referencia -los dos islotes inhabitados que encontraron a 5º de latitud el 3 de mayo- y el Farallón de Pájaros. Por tanto, con perdón del bueno de Espinosa, vamos a descartar el 11 de junio y a seguir manteniendo que llegaron al Farallón de Pájaros el día 11 de julio.

DATO Nº 6: Las bajas

 

Otro factor a considerar lo encontramos en el listado de bajas que se produjeron en la travesía. Resulta que todos se mantuvieron vivos hasta el 10 de agosto, fecha en que falleció el calafate Juan González. Los días 24 y 29 de agosto murieron Marcos de Vayas, barbero (es decir, el médico, una pérdida importante) y el 29 Alberto, sobresaliente. Pero es que en septiembre el ritmo de muertes se aceleró de forma terrorífica, con 12 fallecidos, y esto continuaría siendo así hasta el 30 de octubre, con otras 15 personas. El viaje terminó en las Molucas los primeros días del mes de noviembre.

Esto es muy importante, no solo para darnos cuenta de lo dramática que fue la situación de aquel barco, sino también para poner de relieve que a partir de mediados de agosto los víveres eran ya muy escasos, es decir, que llevaban ya tiempo sin poder avituallarse en tierra. Y que esta situación se mantuvo hasta el 30 de octubre, coincidiendo con el fin del viaje muy poco después. 

DATO Nº 7: La huída de Gonzalo de Vigo

 

Este asunto es quizá el menos claro de todos los tratados por las fuentes debido a las discrepancias que encontramos entre ellas. Quizá la fuente que más detalles nos aporta, y por lo tanto parece más fiable, es la relación de fallecidos. En ella se nos da como fecha de la huída "fin de agosto" y se nos proporciona los nombres de los dos hombres que acompañaron a Gonzalo de Vigo: Alonso González y Martín Genovés. 

Esta fecha es muy importante, porque es la única referencia cronológica de lo sucedido después de que hubieran tomado la difícil decisión de dar la vuelta y poner rumbo de nuevo hacia las Molucas. 

El Roteiro omite esta huída. No obstante, sí trata en cambio sobre la huída de un isleño al que habían tomado durante el viaje de ida, sobre la cual ya nos hemos referido antes, y llegado a la conclusión de que este hecho se produjo en la isla de Maug, sin dar fecha, pero sí dejando claro que se trataba de la segunda vez que pasaban por la isla cercana del Farallón de Pájaros, es decir, en el viaje de vuelta: "en una isla que primero descobrimos y tornamos a arribar a ella con temporal".

En cambio Ginés de Mafra sí se refiere de modo muy sucinto a la huída de Gonzalo de Vigo, pero lo hace diciendo que fue durante el viaje de ida, y que se produjo en la isla de Guam, o Isla de Los Ladrones, que está en 12ºN. Hay que decir además que fue justamente aquí donde la Expedición de Loaysa encontró a Gonzalo de Vigo. Éste terminará siendo uno de los supervivientes de la expedición, porque se integrará en la vida de los indígenas. Sabemos de él porque se presentará a los de la expedición de Loaysa cuando arriban a la isla de Guam, en un hecho realmente increíble, y se unirá a ellos como traductor desarrollando un importante papel en los sucesos que tuvieron lugar después en las Molucas. Eso sí, nunca volvió a España. Según contó sus dos compañeros habían fallecido enfermos al poco de su huída.

Si damos por buena la fecha de finales de agosto en que se produjo la huída de Gonzalo de Vigo según la relación de fallecidos -y no hay ningún motivo por el que no hacerlo- sería imposible que ésta tuviera lugar en la isla de Guam como dice Ginés de Mafra, sino en la isla de Maug, en la parte más septentrional de las Islas Marianas. Para haberse producido en Guam, ubicada mucho más al Sur, habría sido necesario que transcurriera más tiempo, quizás en septiembre. Y en todo caso, Mafra habla de que huyeron en la ida, lo cual está descartado por la cronología obtenida a través del resto de fuentes. Es imposible que sean coherentes las versiones de Mafra y de la relación de fallecidos, debiendo quedarnos con ésta por concordar con el resto de datos que tenemos.

CONCLUSIONES: Cronología y ruta seguida con mayor probabilidad

derrotero nao Trinidad

  • Zarpan de la isla de Tidore (Islas Molucas) el 6 de abril de 1522, con 55 tripulantes.

  • Costean la isla de Halmahera hacia el Norte, (a Halmahera la llaman isla de Batechina o de Gilolo).

  • Doblan el cabo más septentrional de esta isla, y continúan costeando, esta vez en dirección Sur, hasta detenerse en una población que llaman Quimor. Posiblemente corresponda con la ciudad que los de la expedición de Loaysa conocieron como Zamafo, llamada hoy Tobelo.

  • En Quimor se abastecen durante 8 ó 9 días, zarpando el 20 de abril de 1522.

  • Toman rumbo Este hasta salir del archipiélago de las Molucas, muy pocos días, y entonces los vientos les son contrarios ya de forma constante, debiendo desviarse al Nordeste para poder avanzar.

  • El 3 de mayo de 1522 descubren dos islotes en 5ºN, que corresponden casi con total certeza a dos atolones del archipiélago de Sonsorol.

  • Continúan con vientos contrarios, de modo que avanzan dirección NE o NNE. Aunque encontrarían Palaos con ese rumbo, ninguna de las fuentes proporciona dato alguno sobre el posible avistamiento de esta isla.

  • El 11 de julio de 1522 arriban a la isla de Cyco, que podemos identificar como el Farallón de Pájaros: la isla más septentrional del archipiélago de las Marianas. Aquí toman consigo a un nativo.

  • Avanzan siempre con dirección NNE por mantenerse los vientos contrarios. Los vientos en estas latitudes son más fuertes, y avanzan a mayor ritmo.

  • Un mes después, el 10 de agosto, se produce la primera muerte, con el fallecimiento de Juan García.

  • A mediados de agosto les sobreviene un fuerte temporal, de 12 días de duración, que les destroza el castillo de popa y causa otros daños graves. Durante el temporal se hace muy difícil preparar comida, enfermando la mayoría de la tripulación. Por entonces los víveres se limitan ya únicamente a arroz.

  • Alcanzan la latitud de 42ºN, a una distancia estimada de las islas Molucas de 500 leguas -2.750 km- en sentido Este-Oeste.

  • Con el temporal deciden renunciar a seguir avanzando, tomando rumbo de vuelta hacia las Molucas. Avanzan hacia el SSO muy rápidamente.

  • A finales de agosto vuelven a la isla de Cyco (Farallón de Pájaros). El isleño que habían tomado consigo en la ida les advierte de que si avanzan al Sur encontrarán muy cerca un grupo de tres islas donde les será más fácil tomar tierra. Siguen su recomendación, encontrando así las tres islas que llaman Mao, actualmente denominadas Maug. En ellas huyen Gonzalo de Vigo, Alonso González, Martín Genovés y el propio isleño.

  • Continúan viaje hacia las Molucas produciéndose una tremenda sucesión de bajas por enfermedad. Recorren la cadena de 14 islas de las Marianas -con dudas entre si lo hicieron durante la ida o durante la vuelta, pero nos quedamos con esta segunda opción- aunque es evidente que no por ello consiguen reabastecerse y mejorar así la salud de la tripulación. Antes al contrario, es posible que ante la debilidad general siquiera se arriesgaran a tomar tierra en ellas exponiéndose a algún enfrentamiento con los nativos.

  • El 31 de octubre de 1522 se produce el último fallecimiento: Jerónimo García. Han muerto en el mar nada menos que 31 hombres.

  • A primeros de noviembre avistan la isla de Halmahera en las Molucas, doblan su cabo más septentrional tomando rumbo Sur, y recalan en la isla aledaña de Doyz, conocida como Pulau Doi. Los portugueses ya estaban en la isla de Ternate, bajo el mando de Antonio de Brito, y pronto les apresan. La Trinidad se va a pique antes de ser descargado el clavo que transportaba.

  • De los 20 hombres que consiguen volver a las Molucas, tras ser apresados por los portugueses 10 de ellos morirán. Al cabo del tiempo 3 de ellos quedarán libres en Malaca, y uno de ellos como esclavo. De dos ellos no sabemos qué pasó, y los cuatro restantes son los que consiguieron volver a España 5 años después: Gonzalo Gómez de Espinosa, Ginés de Mafra, León Pancaldo y Juan Rodríguez "El Sordo" -éste un año antes-.

Molucas Cochin Malaca Magallanes Trinidad Elcano Espinosa

 

Comparación del viaje de la Trinidad con el tornaviaje de Urdaneta

Andrés de Urdaneta fue el primero que consiguió la vuelta de Asia hasta América a través del Pacífico, el llamado Tornaviaje, con el que pasó a la Historia. Lo hizo en el año 1565, después de muchos intentos fracasados. En general, los intentos anteriores no encontraron vientos favorables por no haber navegado lo suficientemente al Norte, hasta alcanzar la corriente de Kuro-Siwo que, de modo parecido a como en el Atlántico hace la Corriente del Golfo, favorece la navegación en sentido Este.

He querido comparar la ruta seguida por Urdaneta con la que aquí hemos determinado como más probable que siguió la Trinidad de Espinosa, y el resultado es éste.

Comparación del tornaviaje de Urdaneta, siguiendo día a día su derrotero en Google Maps, con la ruta probable seguida por la Trinidad.

Pincha en la imagen para acceder al Derrotero  del Tornaviaje de Urdaneta en Google Maps.

Tornaviaje, Urdaneta,
Tornaviaje, Urdaneta

Vistas del Derrotero del Tornaviaje de Urdaneta en Google Earth. Para descargar el archivo .kmz pincha AQUÍ.

Como vemos, Espinosa tuvo en la mano conseguirlo. Incluso hay un buen tramo en que se solapan ambas rutas. En su caso, no tuvo la suerte de encontrar vientos hacia el Este donde Urdaneta sí lo hizo, y tuvo que proseguir aún más que él hacia el Norte. Con esto, lejos de restar mérito al grandísimo Urdaneta, lo que pretendemos es poner en valor lo que hicieron Espinosa y sus hombres con la Trinidad, porque ellos también encontraron el camino, aunque la suerte les fue esquiva.